Las dietas bajas en carbohidratos están aquí para quedarse, y las semillas de girasol nos proporcionan un perfil ideal para el corazón, son ricos en proteínas, y naturalmente bajas en hidratos de carbono.
Estudios demuestran que una dieta rica en semillas de girasol disminuye los niveles de colesterol total y de LDL colesterol (colesterol malo). Esta acción se asocia a su alto contenido en ácidos grasos esenciales, Vitamina E, Lecitina y fitoesteroles,
Los minerales presentes en el fruto como el potasio y el magnesio también colaboran a mejorar la salud cardiovascular, lo que lo hace idóneo en dietas para la hipertensión.